domingo, 29 de diciembre de 2013

Lo único que tengo

Victor Jara (1972)
 
Quién  me iba a decir a mí,
cómo lo iba a imaginar
si yo no tengo un lugar
en la tierra.
 
Y mis manos son lo único que tengo,
y mis manos son mi amor y mi sustento.
 
No hay casa donde llegar,
mi paire y mi maire están
más lejos de este barrial
que una estrella.
 
Quién me iba a decir
que yo me iba a enamorar
cuando no tengo un lugar
en la tierra.
 
 
Intérprete Nano Stern

jueves, 12 de diciembre de 2013

PERPETUA

por Natalia Morales

Otra vez en la Patagonia,
resuena la condena,
perpetua.
Los rebeldes detenidos,
por el tribunal de la
inquisición,
escuchan la sentencia.

Los fusilamientos de hace años,
no fueron suficientes,
no callaron las voces,
ni agacharon las cabezas.
Los amos del capital,
otra vez, claman,
¡perpetua!

Para doblegarnos,
atemorizarnos,
alterarnos.
Para que aceptemos,
la miseria,
y lo posible.

Los mártires en la patagonia,
salen hoy de sus tumbas.
La perpetua a sus pares,
revitaliza la historia,
de quienes no queremos,
libertades
condicionales.

El odio sentido
al escuchar ¡perpetua!
se consolida,
como una gran piedra que vuela,
dirigida esta vez,
para golpear
y destruir este sistema.

y así alcanzar la libertad...

lunes, 21 de octubre de 2013

Oro Blanco

por Natalia Morales

Los niños escolares parecen reclamar algo. Levantan los carteles bien alto donde están escritas sus demandas. Las miradas firmes transmiten  convencimiento de la acción que vienen realizando. Son niños, pero saben lo que quieren. Una de las pancartas sostenidas por dos de ellos clama justicia. ¿Para quienes? Alexis, es quien mira a un costado y sonríe. Su madre, una mujer luchadora, Dora.

Dora de chica comenzó a trabajar, como muchas niñas pobres de su edad,  limpiando las haciendas de los patrones que se enriquecían con el Oro Blanco, llamado así a la producción del algodón. La búsqueda de un mejor trabajo la reubicó de joven, en la tarea de ama de llaves y cuidados en la mansión de Paolo Alberzoni, dueño de la empresa textil más grande del Paraguay, Manufacturera El Pilar S.A. Es así que en la propia mansión, en plena dictadura militar, Dora debió servir a Alfredo Stroessner, a quién le tenía un profundo odio por ser el responsable de la persecución política de su padre, un dirigente campesino, que debió exiliarse en la Argentina.

Tiempo después, una gran inundación afecta a Pilar y Dora, junto a su pareja, un obrero textil, debieron ser evacuados. Viajaron a Formosa,  donde nació el pequeño Alexis. Al volver al pueblo en Paraguay, consigue un trabajo como cocinera en una congregación de curas.
El fin de la dictadura empezaba a palparse a fines de los 80 y Dora fue parte de los descontentos y movilizaciones fabriles y de campesinos del lugar. Es así que denuncia fuertemente la situación que vivían los campesinos, quienes eran traídos por los curas a los algodonales, se quedaban con parte de lo que cosechaban e incluso abusaban de quienes se hacían seminaristas. Las denuncias no fueron gratuitas y Dora y sus hijos sufrieron atentados en su casa y hasta el cerco del partido donde militaba de manera clandestina. Tiempo después parten hacia la Argentina en busca de mejores condiciones de vida.

La foto fue sacada unos meses después de la caída del dictador Stroessner. En ese contexto Dora junto a maestras rurales participan activamente de la movilización de niños de la Escuela Divino Redentor, que formaba parte de la congregación donde trabaja“Ya de chiquito Alexis andaba apoyando las luchas de los trabajadores. En Pilar, Paraguay, reclamando para que empiecen las clases los niños cosecheros de algodón, quienes eran llevados a los campos a trabajar y no podían estudiar a la par de los chicos del pueblo”, comentaba Dora hace uno pocos meses después de 25 años.  "Hermoso recuerdo, mi primera marcha. Dora Franco, vos organizabas esos líos en la fábrica pueblo de Pilar, tanto que si bien había pasado la dictadura, nos tuvimos que ir por tus luchas. ba. Gracias por enseñarme a combatir en cualquier momento adverso y ante cualquier injusticia cometida, en cualquier lugar del mundo. Me acuerdo de las aulas despobladas de compañeritos en época de la cosecha del oro blanco. Lamentablemente la situación se mantiene vigente aún. Seguiremos peleando por el fin de la explotación del hombre por el hombre…” respondía Alexis, a quién conocemos como Coco ante el comentario de su madre.
 
Hoy, al conmemorar el día de la madre en la Argentina, que más que destinar estas palabras y así hacer conocer la vida de esta gran mujer luchadora y del vínculo construido con su hijo, otro gran combatiente contra este sistema, ambos militantes del PTS.
 


miércoles, 16 de octubre de 2013

DESPIERTA

por Natalia Morales

Un bebé qom muere en el Chaco.
La incubadora precaria defectuosa lo quema.
Lo asesina este sistema.

¿No te altera?

Seis lámparas fluorescentes.
Una frazada.
Una estufa.
Todo está previsto para que fallezca.

Anuncios inminentes.
Ejecuciones que avanzan.
Cuando las víctimas callan.

Otro bebé qom muere en el Chaco.
La desnutrición socaba sus venas.
Lo asesina este sistema.

¿No te altera?





sábado, 12 de octubre de 2013

CONQUISTA



Por Natalia Morales

Cruz y espada se abalanzan sobre mí,
la vergüenza gana circunstancias.
Me conquista cuando distraigo.

Piel morena que delata.
Antepasados que reinciden,
cuando la negación se impone.

Miradas despectivas,
maltrato reiterado,
flechas disparadas

Cuerpo que sangra…

Burlas y cantos,
insultos, asesinatos,
Flechas disparadas

Cuerpo que sangra…

Batallo contra mí,
logro reconocerme,
me busco entre mis pares.

Comprendo ahora,
somos muchos los  envueltos,
en particularidades que son norma.

Persecución  en los barrios,
Los peores trabajos,
Migración forzada.

¿Hasta cuándo?

La vergüenza ya no está,
la bronca nos carcome,
la posibilidad es concreta.

Nuestras voces multiplican,
confianza que consolida.
Nuestra conciencia es potencia.

Momento decisivo,
de quebrar estos  yugos
de forjar una nueva América.

Sin esclavos, ni cadenas…

Sin esclavos, ni cadenas…

miércoles, 18 de septiembre de 2013

LAMENTOS


por Natalia Morales

Dos obreros mineros mueren en Mina El Aguilar.
La empresa lamenta el “accidente”.
Lamenta que una roca se haya desprendido,
en el nivel 15 del piso 6 del interior de la mina,
mientras Walter y Samuel realizaban
el sostenimiento de una galería.
Lamenta que los haya aplastado.
Lamenta que los familiares y el pueblo aguilareño
estén consternados con el hecho “irremediable”.
Lamenta que el sistema de emergencia no haya evitado
la fatalidad.
Lamenta que no hubo que lamentar otro tipo
de incidentes.
Lamenta.

A los lamentados dueños de la empresa
les comunicamos:
Que no queremos lamentar a nuestros muertos.
Los lamentos no remedian lo perdido.
Los lamentos no evitan ni salvan nuestras vidas.
De lamentos no se construye infraestructura necesaria
para evitar algún tipo de accidente,
y con lamentos no vamos a recuperar
a tantos obreros que dejaron las vidas en los lugares
de trabajo, mientras que ustedes,
no con lamentos,
sino con la usurpación de nuestro trabajo,
y del saqueo de los recursos naturales,
no lamentan,
la enorme riqueza que se llevan al extranjero.

lunes, 15 de julio de 2013

EXPOFRUT y la desaparición de Daniel Solano: Justicia y estado al servicio de las multinacionales

por Natalia Morales

Pomelo y naranja en Salta, limón y arándanos en Tucumán, uva, ajo y frutas de carozo en Mendoza y San Juan, manzanas y peras en Neuquén, Río Negro y Chubut, ajo y cebolla en Buenos Aires, pomelo y arándanos en Entre Ríos. El calendario anual tentativo de miles de trabajadores golondrina que llegan del norte argentino, de Bolivia y Paraguay. Aunque tambien son los lugares de producción y productos de una sola empresa. Expofrut Argentina. La misma tiene 20.000 ha (4.000 de ellas implantadas), trece plantas de producción, empaque y enfriado propias y once alquiladas. Las 250.000 toneladas de frutas cosechadas y procesadas por sus 6000 trabajadores en temporadas altas se exportan casi completas a países de los seis continentes, sobre todo la Unión Europea, Rusia y Estados Unidos.Expofrut Argentina es una de las 100 empresas del Grupo Univeg en todo el mundo, aunque es de las principales en cuanto a facturación. Hein Deprez, fundador de Univeg, factura 3.000 millones de euros anuales y emplea a 9.500 personas.

En esta empresa trabajó antes de desaparecer Daniel Solano, obrero golondrina, oriundo de Tartagal, Salta, y miembro de la comunidad originaria guaraní. Empresa que se sirve de las tercerizadas como Agrocosecha, hoy llamada Trabajo Argentino S.A., para fortalecer las cadenas de explotación agraria. Las ganancias son claras y obscenas. Mientras Daniel había descubierto la estafa hacia él y sus compañeros, calculada en $18 millones en cuatro años, sumado a las condiciones deplorables de vivienda, alimentación y trabajo a las que son sometidos como esclavos los obreros golondrinas, en la Argentina para el 2011 Expofrut facturó alrededor de 150 millones de dólares.

A 20 meses de la desaparición de Daniel, el Estado dio vastas muestras de qué lado está. La empresa cuenta con todas las garantías del mismo para enriquecerse y deshacerse de obreros díscolos como Daniel y tantos más que no salieron a la luz. Jueces separados de la causa o recusados, siete policías detenidos, policías procesados, falsos testimonios o entorpecimiento de la investigación, amenazas y hasta dos obreros golondrinas desaparecidos después de Daniel, Cabañas Cubas, oriundo de Paraguay y Villagrán de Jujuy.

Por eso la familia de Daniel, que acampa en Choele Choel desde el 2012 junto a los abogados que llevan adelante el caso, comenzó hace trece días una huelga de hambre exigiendo al Estado respuestas concretas. Respuestas que son negadas sistemáticamente mientras benefician con traslados y privilegios a los policías detenidos acusados de homicidio.
Sin embargo, la desaparición de Daniel se va difundiendo y tomando importancia entre quienes queremos que se haga justicia. Por eso el viernes 5 de julio se realizó una multitudinaria marcha en Choele Choel y se conformó una Multisectorial por la desaparición de Daniel Solano, donde participan organizaciones sociales, sindicatos y partidos de izquierda, de la que forma parte el Sindicato de Obreros Ceramistas, ATEN, el CeProDH y el PTS. El miércoles 10 de julio realizaron una conferencia de prensa en Neuquén y el día viernes presentaron un petitorio en la casa de Río Negro en Buenos Aires mientras volantearon en el puente que une Neuquén y Cipoletti.
¡Justicia por Daniel Solano!


PETITORIO
A más de 20 meses de la desaparición de Daniel Solano las organizaciones abajo firmantes repudiamos los privilegios de traslado y de las condiciones de detención que le brinda la justicia de Río Negro a los policías imputados en la causa por su desaparición.
Nos pronunciamos por la solidaridad incondicional con la familia Solano y sus abogados que luchan diariamente contra la impunidad que ha permitido que Daniel continúe desaparecido.
Hacemos responsable al Estado Nacional y de la Provincia de Río Negro por no brindar respuestas de a desaparición de Daniel Solano y por la salud de su familia, quienes desde febrero del 2012 se encuentran acampando frente al poder judicial de Choele Choel y hace más de una semana han comenzado la segunda huelga de hambre.
EXIGIMOS:
-CARCEL COMÚN Y EFECTIVA, SIN PRIVILEGIOS, A LOS 7 POLICIAS PROCESADOS POR LA DESAPARICIÓN DE DANIEL SOLANO
-JUICIO Y CASTIGO A TODOS LOS RESPONSABLES MATERIALES E INTELECUALES DE ESTE CRIMEN.
-APARICIÓN DE DANIEL SOLANO.
-DESMANTELAMENTO DEL APARATO REPRESIVO DEL ESTADO.
-ASIMISMO SOLICITAMOS EN CARÁCTER DE URGENCIA, ENTREVISTA CON EL SECRETARIO DE DERECHOS HUMANOS DE LA NACIÓN Y EL SR. GOBERNADOR DE LA PROVINCIA DE RIO NEGRO.

Audio programa Pateando el Tablero 13 de junio de 2013
http://pateandoeltablero.com.ar/2013/07/13/huelga-de-hambre-justicia-por-daniel-solano/

MULTISECTORIAL SOLIDARIA Y CONFERENCIA DE PRENSA EN ATEN PROVINCIAL http://www.pts.org.ar/Juicio-y-castigo-por-Daniel-Solano

miércoles, 12 de junio de 2013

Trata, estafa y desaparición de personas



Entrevista a Sergio Heredia, abogado del caso Daniel Solano


“El encubrimiento de este crimen era para preservar a esta banda que venía haciendo trata de personas desde el año 2009 y haciendo una estafa millonaria a los aborígenes. Entonces lo matan a Solano y tratan de encubrirlo”. Así empieza su relato el abogado Sergio Heredia que toma el caso del joven Daniel Solano, trabajador rural golondrina, miembro de un pueblo originario guaraní, de Tartagal (Salta), desaparecido en la localidad de Choele Choel (Río Negro) en noviembre del 2011. “Esta banda que hacia trata de personas, para explotación laboral, estaba integrada por policías de Lamarque, como el comisario Aramendi, por funcionarios de la Secretaria de Trabajo de Rio Negro, como Cornejo y Constanzo  y por los propios miembros de la empresa”. Se refiere a la empresa Agrocosecha SA, que como tantas otras patronales del campo, superexplota trabajadores rurales llegando a la trata de personas con el aval y encubrimiento del poder político, judicial y de las fuerzas represivas del estado.

El circuito de la trata

La mayor parte de las pruebas aportada para la causa la hizo el equipo de abogados conformada por Heredia y Aparicio quienes investigaron la red de trata de estos trabajadores. Así Heredia nos comenta: “estos muchachos eran captados en Tartagal por Agrocosecha SA con la promesa de que iban a venir a Rio Negro a trabajar para la manzana, para la cosecha, que le iban a dar casa, buenos sueldos, etc. Ahí lo hacían firmar un contrato leonino, un contrato que no respeta las pautas mínimas de legislación laboral y los traían en colectivos como turistas por una empresa trucha llamada El Tucumanito, a Lamarque, Río Negro, para ser tercerizados, en la multinacional belga llamada Expofrut pero que en realidad es UNIVEG FRUIT ARGENTINA SA. Cuando estos obreros venían hasta aquí los ponían en gamelas de Expofrut o en un galpón de Agrocosecha, donde vivían en condiciones deplorables, custodiados por la policía, que era el famoso grupo Bora que está disuelto a partir del caso Solano. Estos chicos venían, se le daba 50 pesos de anticipo para que coman una semana y sacaban créditos en las despensas, los endeudaban con ropa. Entonces, cuando cobraban a fin de mes, iban los de la ropa  con la policía a cobrarles, los de la despensa y no le quedaban nada”. El circuito de trata de jóvenes del norte tiene como mejor anzuelo al hambre que vive casi la mitad de la población (un 40% en Salta) y como mejor carnada la promesa de trabajo en los campos ricos del sur. Una migración forzada constante en los últimos años, tal como señalamos en anteriormente (Ver LVO 510 y 511)

La hipótesis de los familiares y el abogado Heredia señala que la desaparición de Daniel tiene que ver con el descubrimiento de una estafa, una asociación ilícita, en la que están implicados empresarios, políticos, jueces y policías. Si bien hasta ahora hay siete policías detenidos y 22 imputados no se ha tocado a ningún civil. Heredia denuncia: “la empresa Agrocosecha con la plata que le mandaba Expofrut, le liquidaba menos a los obreros”. Se calcula que Agrocosecha estafó a los trabajadores en aproximadamente en 18 millones de pesos durante cuatro años.

La desaparición de obreros cómo método patronal-policial

El relato que hace Heredia de las causas de la desaparición es más que claro, “Solano era un chico instruido, culto, con secundario completo. Él empieza a ver esto. Unos días antes le ofrecen ser puntero. Puntero es el capataz de los grupos, el que los capta. El dice que no. El cobra 800 pesos. Cobra, compra zapatillas, compra un celular, se queda sin plata. El último día habla con su padre Guadalberto y le dice: ‘mirá papá, acá las cosas están raras, vamos a hacer una reunión, nos estamos reuniendo con los compañeros porque vamos a pedir un reintegro de lo que nos están sacando’, ahí se iba a descubrir la estafa porque tenían que cobrar una suma millonaria”. Daniel es detenido en el boliche “Macuba” que es el último lugar donde fue visto “… se organiza inmediatamente el operativo para sacarlo del boliche esa noche y matarlo. Por eso lo va a buscar un equipo parapolicial en el boliche. No es que lo van a sacar por borrachito y desapareció, sino que lo van a buscar 4 policías”.

Por el momento se incluyeron dos nuevos casos de desapariciones en la causa de Daniel, un trabajador paraguayo de quién no se sabe nada y un trabajador jujeño. Ambos casos estaban investigados por los responsables de la desaparición de Solano. Uno de los “investigadores” era el encargado de refaccionar la comisaría en el momento que desaparece Solano, Heredia sostiene que allí estaría el cuerpo de Daniel.

 El caso Solano es la punta del ovillo que permite mostrar la trama de la red de explotación agraria. Una red que deja a la luz las enormes ganancias del sector empresarial agrario que utiliza las cadenas más pesadas de esclavitud capitalista. Es el peso de los hechos lo que lo demuestra. En un próximo número de La Verdad Obrera volveremos sobre el caso para continuar denunciando a los responsables de la desaparición de Daniel y de la trata de los jóvenes trabajadores golondrinas.

jueves, 23 de mayo de 2013

Memoria de la clase obrera azucarera: LA MASACRE DE RINCON BOMBA

por Natalia Morales


La historia de la clase obrera azucarera está llena de luchadores y de mártires que son necesarios conocerlos, rescatarlos del olvido, del ocultamiento. de la negación, y traerlos a nuestro presente porque somos parte de ellos y tenemos que luchar en su memoria. La Masacre de Rincón Bomba es un ejemplo de ello y aquí van mi humildes palabras para no olvidarme de mis hermanos de clase, en este caso tambien integrantes de pueblos originarios de las tierras bajas que fueron despojados de sus territorios y esclavizados en las peores condiciones como mano de obra de los enclaves industriales, en este caso del azucarero.

Como decimos, no fuimos ni somos sumisos, y en este hecho, miles de zafreros de la etnia pilagá, que se pasaban meses para llegar al ingenio, se rebelaron ante Patrón Costas, dueño del Ingenio San Martín del Tabacal, y no aceptaron el pago de un tercera parte del monto acordado. Dejaron el ingenio y volvieron caminando a sus reductos en Formosa, sin dinero, sin alimentos, sin ropa. Niños, mujeres y ancianos muriendo en el camino eran los “saldos” de cada ida y vuelta al ingenio y esta vez no fue distinto. Lo particular fue que, ya llegados a Formosa, se asentaron en una zona llamada Rincón Bomba, donde tuvieron la solidaridad de sus hermanos originarios asentados allí, aunque fueron rodeados como un verdadero gueto por los gendarmes de la zona. Quisieron expresar su descontento, ser visibilizados, quisieron tener un mejor porvenir, recuperar sus territorios y solo recibieron, un día como hoy, durante el gobierno de Perón en el año 1947, las balas de las ametralladoras de las fuerzas represivas del estado, que asesinaron salvajemente alrededor de 500 personas, entre ellas mujeres, niños, ancianos, todos en un día. Los sobrevivientes fueron perseguidos y asesinados días posteriores en otros lugares cercanos a sangre fría. Sus cuerpos quemados. Según trabajos recientes y los relatos de algunos sobrevivientes, se puede estimar que entre asesinados, desaparecidos y muertos por hambre, enfermedades y envenenamiento por consumir mercadería vencida llegan a 1200 personas.

Los medios de la época hablan de levantamientos de los pilagá, que estaban armados, pero de hecho no hay ni un gendarme herido ni asesinado. Fue una masacre perpetuada por el estado. Estado que responde a los intereses de los patrones, y entender el ensañamiento y la crueldad de lo que fue esta masacre es comprender que detrás de esto estaban los ojos empresariales puestos en las tierras fértiles de los pilagás, en adiestrar y amedrentar a una clase obrera que se podía levantar y despertar. El gobierno democrático de Perón no hizo nada al respecto, sólo mandar unos vagones con mercadería y remedios a Formosa antes de la masacre, que fueron demorados y por eso llegaron los alimentos en mal estado, vencidos, llenos de hongos produciendo más muertes. ¿me pregunto si se puede comparar una ayuda asistencial con poder cuestionar e ir verdaderamente contra los intereses de las patronales agrarias que idearon este hecho?, o con desentenderse de la responsabilidad directa, que es lo mismo que avalar, de la gendarmería en la matanza y desaparición de estas familias trabajadoras pilagás? NO. El gobierno de Perón fue cómplice y responsable también de tal masacre.

Hoy,en este gobierno democrático, siguen despojando a pueblos originarios de sus territorios, no tienen tierra para sus viviendas, siguen explotados, oprimidos, discriminados, teniendo los peores trabajos, los más humillantes…

Hoy los siguen asesinando y solamente reciben la miseria asistencial del estado patronal y su gobierno de turno.

Muchos de ellos siguen siendo parte de la clase obrera azucarera que junto a las valientes mujeres, a los jóvenes, van a vengar a sus muertos, el odio se transformará en fuerza para romper sus cadenas …

Hoy vuelven a despertar…

martes, 14 de mayo de 2013

¿Argentina o Bangladesh?

por Natalia Morales


Desde que tengo noción de niño que acompañé a mi padre en el surco. Jugando entre planta y planta ayudaba a cortar sus frutos. Recuerdo el despertar cuando el cielo estaba aún negro. Me costaba hacerlo. La bocina del camión que pasaba por las calles del poblado terminaba de despertarme con sus chillidos. Había que apurarse para tener un lugar donde sentarse en el suelo. La media hora de viaje por calles de tierra cansaban mis piernas si llegaba a estar parado.

Recuerdo que quería ser grande como ellos, entonces cosechaba los frutos a la par. No quería abandonar a mi padre. No quería quedarme solo. Entonces me apuraba y cortaba las frutas detrás de él. Volvíamos cuando en el cielo ya casi no quedaba sol. Las 14 horas de surco aplastaban mis ojos que querían permanecer abiertos. Caía dormido en los brazos de mi padre cuando se sentaba en el colchón a descansar. Recién ahí me sentía protegido para hacerlo.
Así de chico aprendí que debíamos esforzarnos mucho para tener más fichas ya que las mismas se cambiaban por plata. Comprendí porque mi padre, a pesar de sus manos lastimadas, cortaba los capullos más rápido que una máquina. Enojé cuando a pesar de los esfuerzos no nos alcanzaba para comer. Lamenté verlo agotado y envejecido a pesar de sus 31 años.
Lo peor es el trabajo en el campo, me repetía. Porque no hay descansos. Porque los capataces te tratan como animales. Porque siempre te pagaban de menos. Porque el sol arde fuertemente en la cara y el viento parte los cachetes. Porque el frío congela los huesos por tener poco abrigo. No hay tiempo ni para enfermarte. O trabajas o pereces.

Viví y trabajé en el campo hasta los 11 años hasta que mi padre consiguió trabajo en un taller de costura.  Un día agarramos nuestras ropas y escapamos con la esperanza de que la vida será mejor en la ciudad. Mi tío que estaba allí nos decía que en la ciudad hay muchos edificios y necesitan ayudantes, que hay talleres de ropa y necesitan costureros, que los comercios y las casas de familia necesitan que alguien los pueda limpiar. No sabíamos de costura, así que empezamos de aprendices a cambio de un lugar para dormir y de comida.
En el campo por lo menos veía la luz del sol y escuchaba el cantar de algún pájaro que pasaba volando . Ahora, en estos edificios llenos de pisos, la luz la da una lámpara y el cantar se transforma en un silbido agudo permanente que retumba en mi cabeza debido a la máquina que manejo. Nuestro tiempo se diluye entre telas, costuras y rodillos que no dejan de andar.
Extraño a mi padre. El estaba en el edificio que se derrumbó como si fuera una torre de cartas que se desploma por el leve soplido del viento. Así lo vi desde la torre del frente. Sabía que no me tenía que separar de él, pero a los que éramos más chicos nos llevaban a trabajar a otro edificio. Teníamos otras tareas. ¿Lo podría haber socorrido si estaba ahí?
Ahora estoy con mi tío que lastimado salió de los escombros. Estoy con otras personas que vivian en el mismo edificio que nosotros. Todos cocíamos. Todos teníamos algún familiar, conocido o amigo que quedaron enterrados. No hubo tiempo para dejar las máquinas. Algunos solo llegaron a abrazar a su ser querido en algun intento de no llegar solo ante la muerte. ¿quién devuelve a mi padre?
Pasan los días y las lágrimas siguen desparramadas en los ojos que veo. Caras doloridas en busca de algún consuelo. Bronca que se multiplica mientras pasan las horas.

Después de todo lo ocurrido me doy cuenta que lo cosechado en el campo y lo elaborado con las telas sirven de ganancia para otros. Otros que no trabajan y hacen grandes negocios a costa de nuestras vidas. Que lo que pasó con el edificio se podía evitar. Y si se podía evitar no teníamos heridos ni muertes. Ahora se que la prenda que yo hacía supera diez veces a mi salario en un mes. Que la marcha en la que participé hace unas semanas era también para recordar a trabajadores que habían sido asesinados por querer trabajar menos, por mejorar la vida de quienes cocemos, construimos, enseñamos.
Mis lágrimas se esfumaron. Todas se convirtieron en furia. Todas endurecieron a este niño que no fui. En los surcos, detrás de las máquinas somos millones de chicos quienes no tenemos derecho al descanso, al alimento, a los juegos. Nuestra infancia quedó sumergida en el destajo capitalista y ahora resurgimos como respuesta del último latigazo recibido sin previo aviso. Ahora debemos prepararnos. Sino no hay enfrentamiento posible. Ni realidad que pueda cambiar.

No importa dónde es. El campo o la ciudad. ¿Argentina o Blangladesh? ¿Cuál lejano puede estar de nosotros? ¿Cuál última gota que rebalsa el vaso hay que esperar para reaccionar? Un llamado incesante que te espera.

Cuando los obreros se plantan ante el municipio

por Natalia Morales
 
 
"El trabajo del campo es muy duro. Al trabajo de recolección de basura lo asimilo al trabajo de campo porque entras a las 5 de la mañana con lluvia, calor, caigan truenos, piedras o lo que fuere. Lo mismo hay que salir afuera. No tenes feriados, ni domingos que valgan". Así nos contaba Mario en un pequeño cuarto de la delegación municipal de Alto Comedero, al cumplirse el tercer día de paro que vienen realizando los recolectores de basura. Los obreros me dicen que esa es su oficina. Precaria, de bloque, oscura, como todo lo que el municipio destina a los obreros que mantienen los servicios públicos que debe garantizar el ejido.

Mario, de 38 años, cuenta que a los 15 años ya trabajaba en el campo. Fue un obrero golondrina como tantos miles de jujeños cuya infancia y juventud está marcado por el calendario de cosechas. Tabaco, caña de azúcar, ajo. Figurita que se repite al hablar del pasado obrero de los más precarizados del campo y la ciudad. Ahora, casado y con dos hijos en la secundaria, Mario y su familia vive en el populoso barrio Alto Comedero. Barrio conformando al calor del neoliberalismo que, sin permiso, expulsó a familias enteras de distintos puntos de la provincia, de las minas, de los ingenios. Así el Alto alberga a mas de 100000 personas en casas de cartón de planes de viviendas, asentamientos, loteos y cooperativas que se levantan sobre suelos arcillosos no aptos para tal tarea. Calles de tierra, alumbrado público escaso, cordones cunetas escuetos, salud y educación insuficientes y trabajadores precarios y en negro, como los obreros municipales, muestran la falta de una planificación urbanística y los bajos presupuestos destinados al pueblo trabajador en la ciudad capital de Jujuy.

El paro nos sorprende con mañanas otoñales frías que se ven contrarrestadas por el calor de las gomas que se queman detrás del portón de entrada. Portón que hoy está cerrado. Atravesado por una bandera que dice "recolección en lucha". Mientras los obreros charlan entre ellos en pequeñas rondas, Mario me comenta lo difícil que es trabajar con máquinas inadecuadas. Me muestra los camiones viejos que se usan para la recolección y que esta vez están estacionados, a modo de protesta por vejez. "Acá no tenemos camiones donde vos pones la bolsa en la caja y hay un dispositivo que comprime la basura. Tenes que tirar hacia arriba las bolsas y se tiene que subir una persona a romperlas porque si no el camión en dos cuadras se llena. Eso es lo feo. Te subis arriba a romper bolsas y encontras perros muertos, pañales...encontras de todo. Hay muchachos que salen vomitando..."

Los accidentes son reiterados, continúa, "Hay personas que se han caído del camión, han quedado inválidos. Como las calles no están asfaltadas pasa el camión y te saltan las piedras. Hay bolsas a las que le ponen lavandina para que no se acerquen los animales y uno cuando levanta la bolsa te salta la misma. Muchos compañeros se han quemado los ojos así. Llegas a tu casa y te duele todo el cuerpo. Tenes que ir a la salita colocarte vacuna porque no sabés lo que te va a pasar". En medio del playon son varios los obreros que se acercan solo para mostrarme los cortes en sus manos, en sus piernas, muestran las zapatillas entregadas por el municipio que no amortiguan para nada las corridas tras el camión. Me cuentan de atropellos con vehiculos, de cortes con vidrios, de dolores de espalda, de mordidas de perros. Desgarros. Caídas del camión. Cansancio. La lista es larga. Las respuestas del municipio ante la situación limitada.

Mario cuenta que escribieron un comunicado y fueron a las radios y televisión para explicar la situación a los vecinos. En el mismo se reafirma "la medida no es contra los vecinos, el intendente es el responsable de la situación que atraviesan los trabajadores". Dante, otro obrero de recolección afirma: "mis vecinos conocen de mi trabajo, yo recolecto la basura de mi cuadra, saben y comprenden la situación en la que nos encontramos, la mayoría de los que hacemos paro vivimos aquí”. Una posibilidad concreta de fortalecer la solidaridad entre vecinos y trabajadores.

La situación de los obreros de recolección es el nítido reflejo de miles de trabajadores que en Jujuy mantienen las escuelas, los hospitales, los municipios por menos de 1000 pesos. Sin ellos no funcionaría ningún servicio público en la provincia. Son indispensables. Pero a la misma vez son los más vapuleados por el estado, que siendo municipal, provincial o nacional, mantiene a más del 50 % de trabajadores en negro.

Los obreros municipales de recolección a través de su lucha demuestran que con organización democrática y confiando en la propia fuerza de los trabajadores puede ponerse en cuestionamiento la condiciones salariales y laborales de los lugares de trabajo. Justamente hace un par de semana en las elecciones sindicales del municipio Mario, salió elegido delegado del sector junto a Alejandro.
En el marco de la negociación pero con la medida firme a pesar de los rompe huelgas, los obreros  arrancaron la propuesta concreta de reconocimiento del municipio como trabajadores del estado, la duplicación de sus salarios, un aumento del incentivo por insalubridad. El conflicto no terminó todavía. Continúa un largo camino por recorrer donde también están invitados los demás trabajadores estatales a ser parte.

viernes, 12 de abril de 2013

NIÑO YUNTERO

Letra: Miguel Hernandez
Intérprete: Joan Manuel Serrat

http://www.youtube.com/watch?v=cjVywI4edos



Carne de yugo, ha nacido
más humillado que bello,
con el cuello perseguido
por el yugo para el cuello.

Nace, como la herramienta
a los golpes destinado,
de una tierra descontenta
y un insatisfecho arado.

Entre estiércol puro y vivo
de vacas, trae a la vida
un alma color de olivo
vieja y ya encallecida.

Empieza a vivir, y empieza
a morir de punta a punta,
levantando la corteza
de su madre con la yunta.

Empieza a sentir, y siente
la vida como una guerra,
y a dar fatigosamente
en los huesos de la tierra.

Contar sus años no sabe
y ya sabe que el sudor
es una corona grave
de sal para el labrador.

Trabaja y mientras trabaja
masculinamente serio,
se unge de lluvias y se alhaja
de carne de cementerio.

A fuerza de golpes, fuerte,
y a fuerza de sol, bruñido,
con una ambición de muerte
despedaza un pan reñido.

Cada nuevo día es
más raíz, menos criatura,
que escucha bajo sus pies
la voz de la sepultura.

Y como raíz se hunde
en la tierra lentamente,
para que la tierra inunde
de paz y panes su frente.

Me duele este niño hambriento
como una grandiosa espina,
y su vivir ceniciento
revuelve mi alma de encina.

Lo veo arar los rastrojos,
y devorar un mendrugo,
y declarar con los ojos
que por qué es carne de yugo.

Me da su arado en el pecho,
y su vida en la garganta
y sufro viendo el barbecho
tan grande bajo su planta.

¿Quién salvará a ese chiquillo
menor que un grano de avena?
¿De dónde saldrá el martillo
verdugo de esta cadena?

Que salga del corazón
de los hombres jornaleros,
que antes de ser hombres son
y han sido niños yunteros.

jueves, 11 de abril de 2013

Sobre los cosechadores de Yerba Mate...los Tareferos. (de Rodolfo Walsh, 1966)

“Ahí están, hormigueando entre las plantas verdes, con sus caras oscuras, sus ropas remendadas, sus manos ennegrecidas: la muchedumbre de los tareferos. Hombres, mujeres, chicos, el trabajo no hace distingos. En un yerbal alto como éste, el jefe de la familia trepa al árbol y con la tijera poda las ramas que su compañero y su prole cortan y quiebran en un movimiento incesante, separando la hoja del palo y amontonándola en las ponchadas –dos bolsas abiertas y unidas– que cuando estén llenas se convertirán en raídos. No hay cabezas rubias ni apellidos exóticos entre ellos. El tarefero es siempre criollo, misionero, paraguayo, peón golondrina sin tierra”.


jueves, 21 de marzo de 2013

El caso Daniel Solano

Natalia Morales y Joaquín Ramírez

Daniel es un joven trabajador rural que desapareció en noviembre de 2011 en Choele Choel, Río Negro. Él estaba organizando una huelga en Expofrut, la empresa que lo empleaba junto a muchos obreros más en condiciones de esclavitud. Justo un día antes de la huelga fue desaparecido. Esa noche se lo vio subiendo a golpes a una camioneta policial, a la salida del boliche Macuba, donde los dueños del lugar y la misma policía le hicieron una “cama”. Ese es el último rastro. Hasta el momento hay 33 policías procesados, 7 con prisión preventiva. La empresa, impune. Se encontraron evidencias que luego fueron desaparecidas por las fuerzas represivas. La jueza que estaba a cargo, Marisa Bosco, fue separada del caso por encubrimiento. Luego se supo que tenía acumuladas 98 denuncias de trabajadores por apremios policiales, incluyendo torturas y hasta uso de picanas eléctricas. El caso Solano es la punta del ovillo del gran entramado de la red de explotación agraria. Daniel era un trabajador golondrina de Tartagal, Salta. Allí lo reclutó (por un pago que resultó ser un engaño) una empresa contratista que hoy sigue funcionando pero con distinto nombre: Trabajo Argentino. Daniel terminó junto a otros compañeros en pequeñas casillas, hacinados y cobrando una miseria.

Esto pasa en la Argentina de los “derechos humanos”. El Secretario de Derechos Humanos de la Nación, Martín Fresneda, se entrevistó con el gobernador K Weretilneck y celebró el cambio de jefe de la policía como un avance en la democratización de la fuerza, intentando diferenciarse del anterior gobernador Soria.

Pero en Choele Choel nada cambió. Pablo, el tío de Daniel, los testigos y los activistas del pueblo que se solidarizan con el caso son acosados todo el tiempo por la policía. En febrero el documentalista Pablo Politis fue golpeado por policías y bandas armadas que le impidieron filmar las precarias condiciones en las que se trabaja en Expofrut. Fue salvado por los mismos obreros antes de ser subido a una camioneta. La policía cambió de nombre, pero es la misma. Antes a la empresa la custodiaba el grupo BORA (Brigada de Operaciones de Rescate) y hoy lo hace el COER (Cuerpo de Operaciones Especiales y Rescate). Lo cierto es que en Río Negro se mantiene la esclavitud de los trabajadores del campo, el acoso policial y la prepotencia patronal. Si hay policías procesados y detenidos es por el accionar de la Comisión de Solidaridad y Apoyo a Daniel Solano, que salieron a la calle, marcharon e hicieron festivales para denunciar a la empresa, a la contratista, a la policía y al poder judicial.

Así viven miles de trabajadores golondrinas en “provincias ricas” como Río Negro, Mendoza o Córdoba. El gobierno nacional cambió al RENATRE, órgano de control manejado por el “Momo” Venegas de la UATRE, por el RENATEA, un organismo propio presidido por Guillermo Martini, el mismo que como Subsecretario de Agricultura Familiar mantuvo a más de 1.500 trabajadores en negro en su repartición. El RENATEA cada tanto hace una inspección a alguna finca, anunciándola con bombos y platillos por Página/12 o 678, pero no hace nada por los miles de superexplotados y víctimas de trata con fines laborales. En diez años de gestión K los obreros siguen viviendo y muriendo en estas condiciones.


A 37 años del golpe que instaló la sangrienta dictadura el nombre de Daniel Solano resuena entre los desaparecidos en “democracia”. ¡Juicio y castigo a todos los responsables!

martes, 19 de marzo de 2013

Los Toldos y el norte salteño en imágenes. Tercera entrega

Mirá más fotos en ENFOQUE ROJO http://www.facebook.com/media/set/?set=a.480507045332111.1073741833.447915911924558&type=1
Canto El Monte


transporte habitual de personas


agarrados para no caer de la camioneta
cerro Ucumar. Lipeo: casa familia Figroa

mujer con su caballo por calle principal

fútbol en Los Toldos

viernes, 8 de marzo de 2013

A propósito del 8 de marzo Día de la mujer trabajadora: Milagros y Clemencia


por Natalia Morales y Joaquín Ramírez

Maria Milagros Patrón Costas es una apasionada de los caballos. Así participa año tras año de los concursos de caballos peruanos y mestizos. Rubia, de ojos azules, de jóven fue una flamante reina de los estudiantes en su colegio católico. Rubia en tierras de pieles morenas. Presidió dos veces consecutivas la Sociedad Rural de Salta, la primera mujer que lo hace. Lleva con honor el apellido de su clase social: Patrón Costas. María Milagros fue candidata del kirchnerismo y es diputada provincial en la Salta de Urtubey. Reivindica ante todo la tradición. Su tradición. La de explotadores de los pueblos originarios del norte argentino. Con toda la hipocresía que caracteriza a su clase nos dice “la mujer representa la lucha por la libertad, el amor, la esperanza y la transmisión de valores que recomponen a la familia y a la sociedad en general”. Esta mujer es la que lucha por la libertad de los patrones de adueñarse de campos ajenos, de superexplotar sin ninguna contemplación a los trabajadores norteños. Esa es su transmisión de valores. Los valores de los Patrón Costas son los de asesinos de miles de obreros originarios que trabajaron en condiciones insalubres haciendo prematuras sus muertes y las de sus familias en el Ingenio San Martín del Tabacal. El único hijo de Milagros es empresario ganadero. Ella barniza su ideología oligarca con un cinismo sin límites: escribe poemas sobre los desaparecidos.

Clemencia, en cambio, es una mujer trabajadora de Lipeo, también en Salta. Morena y con sus años bien marcados. En su tierra no hay agua potable ni energía eléctrica. “Como no había agua ni en el centro de salud ni en la escuela tiramos una manguera desde la vertiente pero es peligrosa vienen bichos en el agua y cuando llueve aumenta la suciedad, cuando se pone turbia hay que esperar”. Señala a los responsables, “hace muchos años que hay proyectos pero ninguno se hace, pasan los gobiernos y ninguno se ocupa, por eso nosotros reclamamos y queremos hacer marchas”. Luchan por los servicios desde el “Club de madres”. “Ahí empezamos todas las discusiones, las mujeres. Después lo discutimos en las reuniones de la comunidad, pero el lugar donde empiezan es el ‘Club de madres’. También hay clubes en los otros pueblos cercanos”. Clemencia trabaja desde los 12 años, calcula. De sol a sol. Hoy es madre de 10 hijos y lucha por ellos, varios hoy trabajando campos mendocinos desde que eran niños. Los más jóvenes trabajan durante las vacaciones en las fincas y vuelven para las clases contando los días justos de faltas permitidas. No hay certificados para los trabajadores del campo, todos en negro. Ella no participa de paquetes concursos de caballos. Sus animales pastan esquivando el ataque de las víboras. En sus tiempos de niña la vajilla era cosa de gente con plata “no había tasas, tomábamos en calabacines que cultivábamos”.

El pasado une a estas dos mujeres. Ambas tienen que ver con el Ingenio San Martín del Tabacal. Por el lado de Clemencia, el abuelo, el padre, el suegro y así, fueron trabajadores del azucar. El bisabuelo de Milagros, Robustiano Patrón Costas era el dueño del ingenio. Los parientes de Clemencia tenían que trabajar para Don Robustiano obligados porque este era el supuesto dueño de las tierras que habitaban estos curtidos trabajadores norteños. Robustiano les cobraba alquiler por vivir en “sus tierras”. Sin plata y por la fuerza solo les quedaba trabajar en el Ingenio, pagando con el trabajo de sus manos, forzando sus espaldas. Este es el pasado que une a estas mujeres, en un mismo camino. En la veredas opuestas. Mientras la familia Patrón Costas vivía del trabajo de estos obreros que los transformaban en una de las familias más ricas del norte, la familia de Clemencia sobrevivía a la esclavitud impuesta por estas familias adineradas. Sus organizaciones no pueden ser más opuestas. Una, la terrateniente Sociedad Rural. La otra se organiza con los pueblos originarios. Sus hijos militan contra las empresas que, apoyados en la represión policial, avanzan en el desmonte extendiendo la frontera agraria, expulsando pobladores. Milagros promueve junto a sus parientes empresarios la reducción de las áreas protegidas y promueve el monocultivo de la soja. Clemencia resiste en Lipeo. Milagros dispone de las clínicas más caras de Salta. Clemencia cuenta con un solo enfermero para todo Lipeo, que no trabaja los fines de semana. Prohibido enfermarse el fin de semana en este paraje. Ni hablar de ser picado por una víbora. Milagros cuenta con autos de alta gama. Clemencia tiene un puente peatonal en mal estado por donde acarrean la mercadería hasta las casas y la escuela. Milagros usa sus caballos para las exposiciones, para Clemencia sirven para transportar la mercadería. Patrón Costas, la empresaria, es parte de la gerencia del Frigorífico Bermejo y cuestionó las medidas del gobierno nacional en materia de carnes sin embargo es diputada K, afín a Urtubey. Es propietaria de “La Floresta”, campo de 4.000 hectáreas en Rosario de la Frontera, mil de las cuales están afectadas a la cría 700 cabezas de ganado vacuno y tiene una cadena de carnicerías. Clemencia tiene algunos animales distribuidos en las cercanías del Parque Nacional Baritú, de yungas. Posee una modesta casa, no necesitan mediciones, cada uno sabe adonde empieza y donde termina su casa en Lipeo, sin alambrados. Una es diputada K y bloquea la ley de bosques, la otra se organiza “por la comunidad, por los otros integrantes” no solo por ella misma, dice, “no se por que se enojan por eso”, aludiendo a los funcionarios.


Milagros y Clemencia. Dos ejemplos de que el 8 de marzo no es “el día de la mujer”, es el día de la mujer trabajadora. Dos ejemplos de que el grito de “pan y rosas” sigue presente y late en cada mujer explotada. A Milagros hoy no la saludamos, no es su día. No es el reflejo de quienes padecen la explotación, no lucha por las mujeres trabajadoras sino que fortalece las cadenas de nuestros verdugos. En Clemencia repercute el cantar de lucha de quienes dejaron la vida por sus derechos. Se repite y multiplica por todas partes y así llega y la encuentra a ella y al Club de Madres, en ese paraje lejano al norte de salta llamado Lipeo. A Clemencia sí la saludamos en su día, le damos un fuerte abrazo y nos tomamos de su brazo curtido para seguir peleando.

jueves, 7 de marzo de 2013

Desmontes: contra los pueblos originarios y los trabajadores golondrinas




Por Natalia Morales y Joaquín Ramírez

“Los integrantes de la comunidad kolla El Arazay sufrimos atropellos y amenazas. La única manera de poder parar esto fue a través de la organización y de salir a la ruta”. Eloy, trabajador golondrina y referente de su comunidad, relata el enfrentamiento de los integrantes de pueblos originarios en el norte de Salta con la empresa maderera Argencampo S.A que busca apropiarse de sus territorios. “Empezamos a advertirles que ya no entren a nuestras tierras, que no saqueen nuestros recursos. Somos aborígenes y esta gente nos discriminaba”. Esta es la situación conflictiva de los territorios de los que provienen muchos trabajadores golondrinas del norte argentino.
La propiedad de la tierra es un problema histórico en la región. Sus pobladores vieron perjudicados sus sistemas productivos agrícolas - ganaderos y fueron obligados a abandonarlos a medida que se fue desarrollando el capitalismo en todo el noroeste a través de los enclaves azucareros. A comienzos del siglo XX estas tierras fueron arrendadas por Robustiano Patrón Costas, emblema de la oligarquía, que exigía a los pobladores el pago del alquiler de las tierras que habitaban y trabajaban. Así, el avance del capitalismo sobre estos campos significó una mayor proletarización de la población rural campesina. “Se van todos los jóvenes”, nos dice Maru, un joven que participó de los piquetes contra la empresa Argencampo. Los integrantes de los pueblos originarios son hoy obreros y obreras y han ido poblando, en los últimos años, las obras de construcción, los empleos domésticos, y el trabajo agrario en todo el país. Son sus hermanos de sangre, de etnia y de clase, quienes se ponen al frente de la resistencia al indiscriminado avance de la frontera agrícola - minera.
 
El kirchnerismo de represión, bala y topadora
 
El gobernador kirchnerista Urtubey, es responsable de que Salta sea una de las provincias con mayores hectáreas desmontadas en estos últimos 5 años, destinadas principalmente al monocultivo de la soja y a la extracción feroz del monte.  Aquí también reina el doble discurso K: la limitada Ley de Bosques Nativos no sólo no frenó los desmontes, sino que se convirtió en una fuente de corrupción y negociados entre las grandes empresas y sus socios políticos locales. Los títulos comunitarios no son entregados a los pueblos originarios más allá de la propaganda por cadena nacional. “El intendente de Los Toldos actuó en contra de nosotros, es familiar de Ramírez, un terrateniente local que se decía administrador de Argencampo. Le ponía dinero para que pueda sacar toda la madera. La policía actuaba a favor de la empresa. Son 20 los hermanos imputados”. El kirchnerismo lleva en sus listas a oligarcas como la diputada provincial Milagros Patrón Costas, presidenta de la Sociedad Rural salteña y bisnieta del mencionado Robustiano.
 
Una alianza a la altura del enemigo
 
La bronca se multiplica ante la persecución, represión y asesinatos de los Qom en la Formosa K, a los campesinos en Santiago del Estero y a los asambleistas contra la minería a cielo abierto. Los planes de extensión de las fronteras agrarias y el saqueo minero por parte del gobierno nacional y de los socios provinciales es un denominador común en el norte argentino. Para frenar este avance capitalista es fundamental responder con una alianza que esté a la altura. Es necesario avanzar en la lucha en común contra el poder político y las grandes empresas y esto no puede quedar en manos tan solo de las comunidades. Es necesario que pueblos originarios y campesinos se desprendan de sus dirigencias burocráticas y se planteen la independencia política del Estado y los partidos patronales, para empezar a soldar la unidad estratégica con la clase trabajadora de las ciudades y el campo en un pliego de reivindicaciones comunes que les permita vencer. Un partido de trabajadores que luche por la independencia de clase debe tomar esta lucha en sus manos y unirse a sus hermanos de clase que resisten en el norte y sufren la superexplotación en todo el país.  



viernes, 1 de marzo de 2013

Los Toldos y el norte salteño en imágenes. Segunda entrega

más fotografías en Enfoque Rojo  http://www.facebook.com/media/set/?set=a.475054015877414.106848.447915911924558&type=1

niños toldeños

reyes magos


hombre y su caballo

mujer hilando

Harminda horneando bollos

 alimentando a las aves

jueves, 21 de febrero de 2013

En Puerto Madero la vida obrera no vale nada

En el Blog "Un mal día para dejar de fumar" leemos: "Con 19 años, el trabajador paraguayo dejó en un edificio en construcción, a sus hermanos que trabajaban con él y su vida. Compañeros, heridos por la perdida y también por el “accidente”,donde la vida obrera no vale nada, ya saben que es moneda corriente en trabajos como estos la incertidumbre de saber si se vuelve a casa"

Golondrinas en vuelo. Relatos de los obreros rurales del norte argentino (2° parte)*


por Natalia Morales y Joaquín Ramírez

 El hotel y complejo termal Medano Blanco costó $ 20 millones. El “Momo” gastó 4000 dólares semanales para volar hasta allí a controlar las obras. “Desde que este Secretariado se hizo cargo del gremio hemos puesto mucho énfasis para que el trabajador se tomara el descanso que corresponde”, dice Gerónimo “Momo” Venegas, titular del Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores (UATRE).
El sindicato paga $ 8 millones anuales a la empresa tercerizada GREGARD SA para “fiscalizar el trabajo no registrado”, pero la mayoría de sus “representados” están en negro y precarizados. ¿Quiénes podrán descansar en esos lujosos hoteles si no hay descanso, ni vacaciones, ni derechos para llegar a fin de mes?
Mientras los trabajadores no paran de correr para sacar algo de dinero, al Momo se le pegan los hobby’s de los patrones rurales. Entonces corre en camionetas 4x4. “A nivel nacional hay una competencia trial, que se hace con camionetas Willys o IKA. Salí tres veces campeón”, comenta, y agrega que el excéntrico pasatiempo lo “ayuda a sacarse al Gobierno de la cabeza”.
Los obreros y las obreras de los campos no gozan de tales beneficios.

Tirados

“Te tiran todo en el suelo en un galpón donde tenés que dormir en medio de los cajones, y llevarte tu colchón”, dice Eloy, desde el norte de la provincia de Salta, contando el lugar donde le tocó dormir en Mendoza siendo trabajador golondrina. “El patrón nos muestra la pieza y era un solo galpón grande. Tenían los duraznos ahí, un olor terrible con la gente trabajando en el lugar y nosotros con todas las cosas tiradas”. Cuenta que después “se escapó” y encontró “un patrón mejor”. En este caso “no tenía baño, no tenía agua, había que sacarla de un pozo. Por baño había una letrina arruinada, y había que ir al campo. Nos teníamos que bañar en el canal de riego nomás”. “A lo sumo podés dividir piecitas separando con sábanas” agrega Sandra.
Estas son algunas de las condiciones de vivienda e higiene en las que viven decenas de miles de trabajadores que desde el norte argentino buscan trabajo en provincias ricas. Así los patrones muestran su desprecio a la vida obrera.
Walter tiene 18 años y empezó a trabajar a los 13 también migrando. En su caso “el baño estaba compartido entre 40”. “Muchas veces directamente hemos tenido que llevar carpas y quedarnos dos meses así porque no había forma de dormir donde nos ofrecían” nos relata Sandra. En muchos casos la noche se pasa debajo de coberturas armadas de plástico sobre la tierra. “Tenemos que comprar todo allá, los colchones, cacerolas” dice Herminda. Así ven como una parte de sus magros salarios se van en las condiciones que tiene que proporcionar el patrón. Incluso lo dice la ley. Se suma a extenuantes jornadas laborales, mal pagas, como denunciaron los trabajadores en el anterior número de La Verdad Obrera.

Tensando músculos

A pesar de la extensión del trabajo en negro, la superexplotación y hasta la trata de personas, UATRE no ha hecho un solo paro, ni siquiera una movilización. La mayoría de los trabajadores de la zona no conoce de la existencia del sindicato. A pesar de esto, los golondrinas se rebelan contra la explotación. “En noviembre hicimos un paro. Logramos un aumento. Entre todos, no quedaba otra. Fue para pedir el aumento del precio de la cargada de ajo por camión. El patrón te pagaba 150 pesos y exigimos 200. Nos dijo que si no nos gustaba nos fuéramos. Nos fuimos todos. Nos alcanzó en la camioneta aceptando nuestro reclamo, pidiendo que volviéramos” nos cuenta Patricio, salteño en Mendoza. También pararon en solidaridad con otra cuadrilla, “los compañeros pedían que se les aumente el precio de la cargada de ajo y nosotros que se nos aumentara la aperchada del ajo”.
Después de esas rebeliones aisladas algunos empiezan a ver cómo organizarse. Patricio dice: “la verdad que en el caso de los trabajadores temporarios o ‘golondrinas’, tendría que haber un sindicato en cada provincia con leyes que lo avalen. Hoy por estar al frente o hablar por los demás sos despedido”.
Porque la persecución de los empresarios rurales también recorre los campos. Uno de los más emblemáticos es el caso de Daniel Solano. Este joven, nativo de una comunidad originaria de Tartagal (Salta) fue desaparecido por la policía por organizar un paro contra una multinacional del campo [1]. La reacción patronal puede ser brutal, pero la fuerza obrera empieza a tensar sus músculos y da respuestas. Luchas como las del ajo en Mendoza, que puso en pie el Sindicato de los Trabajadores del Ajo. O el ánimo de combate que contagia el despertar de los ingenios azucareros en el norte argentino.
La clase obrera empieza a encontrar el camino de la organización y la lucha en los campos. Su unidad con los trabajadores de la industria se torna fundamental para lograr una alianza histórica para enfrentar a los capitalistas.  
1- http://golondrinasenvuelo.blogspot.com.ar/2012/12/daniel-solano-bandera-de-lucha.html